¿Por qué tu coño te parece feo?

Ya estamos, ya han venido estas chicas a decir barbaridades y hablar de coños. Bueno, pues sí es así, y agarraos que se viene muchísimo texto. Os voy a hacer una adaptación de un estudio que realicé a principios de año con el mismo nombre. (Podéis contactarme si queréis la disertación completa)

En primer lugar, voy a hablaros del tabú, que se puede definir como “tipos de comportamiento de evasión rodeados de un alto grado de energía social y cosidos en el tejido cultural a través de su apelación a un orden moral cosmológico” (Price, 2021). Es bien sabido que la Antropología ha tenido un no-sé-qué-qué-sé-yo con el tabú (Onishi, 1999), y le ha hecho cariñitos desde que Durkheim realizara la distinción entre lo <<totémico>> y lo <<profano>> (Saxby, 2020), y que Radcliffe-Brown (el antropólogo, no el prota de Harry Potter) afirmara que los tabúes proporcionan una aplicación sobrenatural de las normas de la sociedad, y que estos resultados sociales de los tabúes “constituyen su función esencial y la razón última de su existencia” (Radcliffe-Brown, 1945). De la definición de Price podemos entender que ese entretejido implica que el tabú es tanto producto como agente de la cultura, es decir, que la cultura lo provoca, y también el propio tabú moldea la cultura. Vale, exceso de definición, pero, ¿de dónde viene el concepto de tabú?

La palabra <<tabú>> viene del polinesio <<tapu>>, que se puede traducir como “prohibición” o “lo que no se debe tocar”, y nos la trajo a Europa el Capitán James Cook en 1777 (<<Etimología de Tabú>>, s.f.). Eso de <<lo que no se debe tocar>> o <<quien no debe ser nombrado>> tiene relación con la magia, lo sobrenatural y peligroso, y tendría también una función de advertencia para proteger al pueblo. Solo la gente elegida, los hechiceros que usaban el poder sagrado del maná para dominar el tabú, podían decir de todo sin castigos, venciendo al tabú y dominándolo.

Ya os he hablado de Durkheim, a él le iba la marcha prohibida y el rollo de las cabras y explotar a su sobrino  e incluso definió las religiones como:

Un sistema unificado de creencias y prácticas referidas a cosas sagradas, es decir, a las cosas apartadas y prohibidas, creencias y prácticas que unen a una sola comunidad moral, llamada Iglesia, a todos los que se adhieren a ellas.

(Saxby, 2020)

Hasta aquí queda claro que los tabús son chungos y satánicos, ¿no? Bueno, pues no es tan cierto, tabús hay por todas partes y en todas las esferas. En concreto, en este punto me interesa hablar de los tabús en el lenguaje, porque a través del lenguaje, se modelan nuestros procesos cognoscitivos y nuestra realidad (Perlovsky & Sakai, 2014). ¿Tabú en el lenguaje? Sí, y su implacable archienemigo el eufemismo.

El eufemismo es el ibuprofeno del lenguaje, todo lo cura, nos sirve para hablar de coños y pollas y que no parezca que estemos hablando de coños y pollas. Sirve para enmascarar esos objetos o acciones sociales que son desagradables, que nos producen vergüenza, o que la sociedad nos ha dicho que está mal expresar, hablar de, o sentir. El punto del eufemismo es que su propio uso fomenta que lo-que-no-se-dice-claramente sea tabú. Según Hughes (2006), “el uso de formas deliberativas, convencionalmente precisas o socialmente ‘cómodas’ de referirse a temas tabú, embarazosos o desagradables” es el eufemismo. Otra cosa interesante, es que el eufemismo está intrínsecamente ligado al lenguaje, esto quiere decir que los tabús son diferentes en función del lenguaje. Pero ojo, que el tabú es universal, lo que cambia de una cultura a otra es lo que se considera tabú (Luna-Santos, 2021).

El tabú juega todas sus cartas en cuanto a estética se refiere. Lo que es tabú se borra, no lo queremos, ugg qué asco, censura, stop, eso es indecoroso, y demás. Lo siguiente que vais a ver es una imagen inherente a la condición humana, un parto, y os va a sorprender saber que sí, efectivamente, los partos también tienden a ser tabú.

Charity and Izaiah, Jessica Clements, óleo sobre lienzo, 2007 (Tyler and Clements, 2009)

¿Pero cómo los partos van a ser tabú? Estás loca, me diréis. En palabras de la autora del cuadro:

Cuando me enteré de que estaba embarazada, no podía imaginarme dar a luz. La idea de que mi vagina fuera lo suficientemente ancha para la cabeza de un bebé me parecía imposible y horrible. Cuanto más leía sobre el tema, más grotesco me parecía el parto. Una mezcla de los humores de la madre y el bebé: sangre, sudor, mucosidad, excrementos, orina, vómito y líquido amniótico.

(Tyler & Clements, 2009)

La humanidad lleva miles de años pariendo por el coño, y ahora sorprende a una mujer enterarse de lo que es un parto. ¿A qué se debe esto? A que al ser algo tabú, no se habla, no se dice y no se concreta lo que es el proceso, se maquilla y en cierta manera se “engaña” a las futuras madres, sobre lo que van a experimentar. Es el <<solo la puntita>> del parto.

Aquí es donde se deja ver el tabú como agente de la cultura. El tabú además fomenta el tabú, y censurar va a crear una cultura de lo que está socialmente aceptado y lo que no, lo que se queda y lo que se elimina.

Volvemos a la religión, porque todes sabemos que la religión de censurar sabe mucho. En épocas, en las que la religión o un régimen autoritario son los que ejercen la autoridad moral en la sociedad, han sucedido los mayores actos de censura de nuestra historia, y en muchos casos, de autocensura, para encajar en los estándares sociales permitidos (Fortunato, 2020). Este punto es muy interesante en el trabajo de Mansour-Ille sobre el relativismo cultural y el cine:

Puede decirse que esta tendencia a filtrar normas y valores ha contribuido a afectar al contexto sociocultural de la religión de manera que empuja al público hacia el conservadurismo, en lugar de hacia la libertad de expresión y de pensamiento. De hecho, ha hecho que los espectadores de a pie dependan del papel que desempeña la censura estatal, que poco a poco ha hecho que no estén dispuestos a aceptar pensamientos, valores o representaciones que se sitúan fuera de las normas comúnmente mantenidas y aceptadas a las que han estado acostumbrados durante tanto tiempo.

(Mansour-Ille, 2012)

La censura es social, y desde luego las redes sociales no se iban a librar de ella. Sabemos lo que no le gusta a la gente: los pezones. Sí, la sociedad es enemiga de los pezones. Los pezones no gustan, y por eso se lanzan campañas feministas como #FreeTheNipple, para reclamar que se deje de censurar los cuerpos por tabús religiosos.

Imagen de Pixon Project denunciando lo absurdo de censurar pezones femeninos (Ceballos, 2018)

Las formas de representar el cuerpo tienen un componente social, en cuanto a salud, estética, movimiento forma, y en el caso de las mujeres, también fertilidad. Las distintas representaciones han ido variando a lo largo de los siglos, desde esas Venus voluptuosas a los inicios de las pasarelas de moda con los cuerpos sin grasa. Sí, la sociedad moldea la percepción estética del cuerpo y la relación que tenemos para con él. Es comprender la percepción sobre nuestra imagen corporal uno de los elementos fundamentales para entender las representaciones subjetivas del cuerpo (Camargo y col., 2011). Tranquilas, me voy a ahorrar toda la parte de enseñaros “cuerpos de anuncio”, pero no os libráis que hable del capitalismo.

Las mujeres, en muchas sociedades, hemos estado siglos reducidas a meras mercancías. Es con la llegada del capitalismo, donde la circularidad de producción y consumo, a través de modelos ejemplares de belleza, de cánones, forjan ideales sociales del cuerpo y los estándares de aspiración estética (Mass torres, 2014). Los cuerpos fuera del canon son tabú, por lo que la <<subjetividad>> del <<sujeto>> está abocada plenamente a la interminable tarea de ser y seguir siendo un artículo vendible (Sossa, 2011).

Es fácil deducir que lo que vengo a contar es la relación entre la estética y el tabú, lo que llamo la <<antiestética>>. Un epítome de la antiestética lo tenemos en la obra de Balthus, ampliamente censurada.

Thérèse Dreaming (1938) y The Guitar Lessons (1934)

Como podréis imaginar, no son pocas las críticas que recibieron estos cuadros. En el caso del segundo, fue expuesto durante 15 días tapado en París, después un mes en Manhattan y después nunca volvió a ver la luz (esperemos que al menos haya calentado alguna chimenea).

El tabú no solo afecta al cuadro en sí, sino también puede afectar a su proceso de creación. Ahora quiero hablaros de Pricasso, el artista favorito de Leonardo Dantés, que con su miembro viril pinta cuadros mil, y tan comprometido con su obra, que las culmina eyaculando sobre ellas, es frecuentemente objeto de burlas (Wightman, 2016) y sus obras pasan a la esfera de lo ridículo, sin llegar a apreciarse de forma artística, independientes de su realización.

Pricasso posando con una obra y su modelo (ver su web)

Si hablamos de algo que sea tabú, siempre entran en primer plano las pollas y los coños, que, como ya hemos visto, son comúnmente un objeto de censura y, en especial, el cuerpo de la mujer.

Dediquemos un segundo para coger aire, y gritar fuerte: ¡POLLA!

Y ahora más relajadas, vamos a continuar hablando de genitales.

Allá donde el hombre pueda dibujar, dibujará una polla (Luna-Santos, 2021). Los genitales son un objeto estético, su apreciación depende del sentido de la percepción individual, que se forja en la cultura. Las pollas han sido representadas comúnmente como un objeto de poder (¡gracias Freud!). El discurso dominante sobre que “el tamaño importa” deja entrever “el pene nunca es lo suficientemente grande para ser poderoso” (Mckee, 2013). Y sobre el tabú, ¿el tamaño importa en el tabú? En esta línea hay muchas investigaciones post-freudianas que cuestionan el rol cultural y cisheteronormativo del falo (Rae, 2020).

Obra To the Penis de Paul Delprat, grabado sobre papel

¿Qué opináis de la obra de Paul Delprat? ¿Tremenda vaina, verdad? Algunos estudios afirman que este tipo de obras se deben a la “sociedad falocéntrica” (Williamson, 2020). El falo como centro de poder (volviendo al paradigma freudiano y a las bases de la sociedad patriarcal).

Photograph naked couple in sexy scene y Man in Suit – Naked man in closeup de William Langeveld

Claramente en estas imágenes de Langeveld podemos observar cómo el pene toma un papel principal. Ambas imágenes contienen elementos que dotan al pene de ese poder. En la primera vemos cómo la mujer toma el rol de sumisa (porque somos sumisas esperando a que nos domine un pene, eso bien lo sabe hasta el Papa), el hombre en postura erguida mostrando sus músculos y controlando las piernas de la mujer, el ángulo y la luz además favorecen la sensación de control. En la segunda imagen vemos otros elementos de poder, como pueden ser el traje y la corbata, con las manos enmarca su miembro de forma que representa también un pene poderoso.

¿Los hombres sienten que su pene es poderoso? Pensaréis: ¡qué va, ya está esta feminazi loca! Pues bien, llega el momento de hablar de las fotopollas. Para quienes quieran disimular que no han enviado ni recibido nunca una fotopolla, os dejo esta reflexión de Paasonen: “una imagen del pene hecha por uno mismo funciona como una figura de poder fálico masculino conectada a una falta fundamental de seguridad sexual experimentada por las mujeres en línea” (Paasonen y col., 2019).

No, no he venido a demonizar las pollas, solo me interesa hablar de ellas en el contexto de la antiestética. De hecho, hay un estudio muy interesante de Tiidenberg (2014) que muestra cómo los selfies, y autofotografiarse (otra forma también de fotopollas) puede recuperar la estética corporal del régimen de la vergüenza, romper con la sociedad de consumo cisheteronormativa del cuerpo y redefinir así lo que es sexy o bello.

Las pollas se representan con poder, pero ¿los coños? El papel del coño es diferente al de la polla. Las pollas las tienen hombres fuertes y valientes de verdad y los coños los tienen brujas. El papel social del coño es servir a la polla, como un mero receptáculo del falo y no encontraremos los elementos de poder que veíamos en las imágenes de Langeveld. El coño, además, se suele representar como una parte del cuerpo de la mujer-cis que es vergonzosa, sucia y repugnante. Esto provoca que muchas mujeres sientan que sus genitales son feos, de aspecto gracioso, repugnantes, malolientes y nada deseables (Dodson, 1974).

“Donde hay pelo, hay alegría”, o eso pensaba yo hasta que vi en Facebook esta campaña publicitaria de Beller Depilaciones. Ahora ya no puedo comer donuts de la misma manera.

Campaña publicitaria de Beller Depilaciones (2021)

Nos gustan las mujeres sumisas, sin pelo, porque nos va la cultura de la pedofilia del consumo capitalista del cuerpo. Las mujeres sexualmente atractivas en los cánones de belleza no tienen vello público (Brailey, 2009), y sus genitales se parecen más a los censurados de Balthus. ¿Qué es la depilación sino un tabú cultural escudado en la <<higiene>> y la <<atracción>>? (Para atracciones buenas, las del parque, ¿es o no?)

En estas imágenes vemos cómo el vello púbico asociado al hombre y el asociado a la mujer son representados de forma dicotómica bueno-malo, sexy-asqueroso. Este tabú, cabe mencionar, que es relativamente reciente, y data de la segunda mitad del siglo XX. Antes sí había alegría donde había pelo. Y es por esto por lo que han surgido otras reivindicaciones pro-vello como el #sobaquember (de Galicia, 2014).

Si lo relacionado con el coño nos da tabucillo, lo siguiente al pelo, ¿qué es? ¡BINGO! Ahora toca la sangre 🙂

“Muy segura, muy mujer”, porque todo el mundo sabe que una mujer va segura cuando no sangra, cuando de su útero salen unicornios y la alegría de los niños. Efectiviwonder, no es común ver a una mujer pedir abiertamente una compresa o un tampón a otra si lo necesita, se hace de “contrabando”, como si menstruar fuera algo a ocultar a la sociedad.

En el estudio de Salaric y Diehl (2019) se muestra cómo el tabú de la menstruación en la India afecta a la salud, la educación, las posibilidades económicas, las relaciones y el bienestar de las mujeres. Sí, jugar con nuestros coños tiene un fuerte impacto en el bienestar de las personas, que a su vez tiene un fuerte impacto en la percepción estética de estas (Paoli y Proacci, 2019).

Como muchas mujeres están “hasta el coño”, han surgido diversos movimientos reivindicando la visibilidad de la sangre menstrual. Sarah Levy se hizo conocida por el retrato de un famoso personaje político que abandera la “libertad”, y utilizó los fondos que recaudó con la obra para donar dinero para la inmigración, teniendo así un doble zas en toda la boca efecto social. Es posible que en la publicidad de las compresas os moleste la sangre, pero veamos si os molesta su obra:

Donald Trump pintado con sangre, Sarah Levy

En la cultura maya también encontramos literatura sobre el tabú de la menstruación (Kovac y Podolinská, 2017), que indican que el tabú no es sobre la sangre, o las mujeres, sino sobre la mujer en edad reproductiva, con un probable origen en el control de la sangre de los rituales, asociado directamente al tabú del parto.

Varias artistas más han mostrado de forma transgresora su sangre. Por ejemplo, la conocida poeta Rupi Kaur:

Period de Rupi Kaur, 2015

En su caso, Rupi Kaur acompaña sus poemas con sus ilustraciones y, en su libro Milk and Honey, incluye un problema sobre la menstruación.

Aparentemente es poco agraciado de mi parte mencionar mi periodo en público porque la biología real de mi cuerpo es demasiado real. Está bien vender lo que hay entre las piernas de una mujer más de lo que está bien mencionar su funcionamiento interno.

El uso recreativo de este cuerpo se ve como algo bello mientras que su naturaleza se ve como algo feo.

Kaur, 2015
Menstrual cycle, poema de Rupi Kaur incluido en Milk and Honey

¿Qué hay peor que un coño peludo y sangrante? ¡Un coño viejo, peludo y que no sangre! Pues sí, el tiempo es uno de los grandes tabús de nuestra sociedad, y se debe a que lo relacionamos con la muerte (Rauterberg & Irandoust, 2015). En general, nadie quiere morir, ¿por qué iba a querer nadie ver algo que le recordara que acabará muriendo? De esto haré otro breve post como este, no os preocupéis.

Si el tiempo no nos gusta porque nos recuerda a la muerte, menos nos gustarán los enfermos. Esto se ha visto claramente durante la pandemia del coronavirus, donde rara vez se mostraban imágenes reales de los enfermos, los hospitales y los muertos; de forma que se ha dado pie a la emergencia de ideas negacionistas de los virus.

¿Dónde está el virus? ¡Que yo lo vea!

Si has llegado leyendo hasta aquí, comenta: “¿Dónde están los posts? ¡Que yo los vea!”

Hasta aquí hemos visto todo lo que está mal. Está mal el pelo, está mal la sangre, está mal que pase el tiempo, está mal que te expreses en ciertos términos, todo mal. Claramente, esto tiene una gran repercusión en la identidad. El cuerpo está entrelazado con la identidad y el sentido del yo, y la evaluación estética de los cuerpos puede perpetuar la opresión basada en la raza, la identidad de género, la orientación sexual, la edad, el tamaño y la discapacidad (Irvin, 2016).

Ya sabéis que hemos hablado de la transexualidad y las personas transgénero en este blog anteriormente. Aquí merece la pena traer de nuevo a flote la lucha trans debido a que son las personas que sufren de los mayores tabús sociales. Esto provoca claros problemas con la identidad de las personas trans, que pueden suponer un peligro para su salud mental (Patrick, 2020). Problemas que se fomentan gracias a campañas tránsfobas como las de Hazte Oír

Las luchas sociales tienen reivindicaciones, los de Hazte Oír tienen autobuses naranjas, que no te engañen.

Sí, este tabú es cultural, como ya os contábamos, en otras culturas la gente trans no era repudiada, ni tabú, como en nuestra cultura occidental (Luna-Santos & García-Dios, 2021). En este caso también apreciamos una clara diferenciación de género: es más fácil encontrar desnudos de mujeres trans -o mujeres con polla- que de hombres trans -hombres con coño-, saliendo del porno. Obviamente, esto se debe a que los cuerpos de las mujeres, incluyendo a las mujeres trans, son objetos de consumo, fetiches.

Trans-Form 01 Black and White de MythosArcane, 2018

La estética en torno a nuestros cuerpos nos hace querernos u odiarnos. Nuestro cuerpo es estética, nuestro cuerpo es cultura y nuestro cuerpo es tabú.

Es común escuchar la frase “yo no quiero ver a viejas desnudas” hablando sobre ir a una playa nudista. ¿Qué tiene una mujer mayor que pueda provocar ese rechazo?, ¿por qué rechazamos un coño o las imágenes sobre un parto?, ¿no venimos la mayoría de las personas del vientre materno? Este rechazo viene del tabú social, que genera en nosotras un canon estético y nos hace sentir incómodas ante una multitud de cuerpos desnudos, que además es sexualizada.

Para ir cerrando el post, me gustaría comentar que el hecho de haber estado utilizando constantemente palabras como <<coño>> y <<polla>> se debe a pretender mostrar el poder y el impacto que tienen los eufemismos en el lenguaje, y la incomodidad que puede suponer ver estas palabras en una página que no es +18, sino un blog de divulgación. Es probable que gran parte del post os haya parecido <<antiestético>>, quien avisa no es traidor, pero si la estética se extiende de forma horizontal en la sociedad, como la cultura, no se le puede atribuir a nadie, ni poseerla. Nadie puede abanderarse la estética.

En definitiva, el tabú se entreteje entre todas las parcelas culturales y se sirve de herramientas, como el lenguaje, para cobrar fuerza y moldear nuestro pensamiento. La aceptación de nuestro cuerpo, entender que tu coño no es feo, pasa por entender primero de dónde nace el pensamiento de que lo es.

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REFERENCIAS:

En este documento se encuentran todas las referencias utilizadas en este trabajo.

Por qué tu coño te parece feo – bibliografía

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Trans-cultural

John Hain – Pixabay – https://pixabay.com/es/illustrations/bisexual-intersex-transg%C3%A9nero-683939/

Tal y como muches de vosotres nos habéis pedido vamos a dedicar este post a la manera en la que han sido o son vistas las personas trans en diferentes culturas.

En Occidente existe mayoritariamente una visión binaria (vamos a evitar el término normal, porque ¿qué es normal, y qué no, cuando hablamos de culturas?) de las personas mediante la categoría de género. Desde la Antropología se enfatiza en el uso del término “género” (Cultura) en vez de “sexo” (Biología) para alejarse del planteamiento europeo clásico del dimorfismo sexual que tenía una base biológica no social. Este binarismo no se ha dado exclusivamente en este ámbito; estos binarismos nos llevan a otro tipo de clasificaciones etnocentristas como pueden ser: blanco-negro, o salvaje-civilizado.

CONTEXTO

En los años 70 el enfoque del marxismo atrajo a las antropólogas feministas porque es una teoría que da cuenta de la opresión de clase y existe una identificación con respecto a la opresión que sufrimos las mujeres, década además en la que aparece dicha categoría de género a mano de feministas anglosajonas frente al determinismo biológico y funcionalista; la primera en acuñar este sistema dual de sexo-género fue la antropóloga Gayle Rubin en El tráfico de mujeres: notas sobre la “economía política” del sexo y lo define con las siguientes palabras: “Un sistema sexo/género es el conjunto de disposiciones por el que una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana, y en el cual se satisfacen esas necesidades humanas transformadas” (1975:97).

El sistema sexo-género crea una estructura en nuestra sociedad y la manera que tenemos de desenvolvernos, pero siempre ha habido, hay y habrá personas cuyas experiencias y trayectorias vitales resulten más complejas que estás dos categorías establecidas (Platero, 2012).

El término intersexual fue acuñado en 1917 por el genetista alemán Richard Godschmidt, en su obra Intersexuality and the endocrine aspect of sex.​ La primera sugerencia para reemplazar el término ‘hermafrodita’ con ‘intersexualidad’ provino del especialista británico Cawadias en los años 1940.

El término transexual es reciente: acuñado por H. Benjamín en 1953 matizando una definición anterior de D. O. Cauldwell en 1950.
Pese a que la primera constancia sobre una cirugía de reasignación data de 1931, la existencia de personas que han vivido como si fueran del sexo contrario al que marcaba su biología es más antigua.

TERCER GÉNERO

La ceguera ha sido provocada precisamente por una mirada, una mirada con una lente etnocentrista occidental basada en el citado binarismo (hombre-masculinidad, mujer-feminidad) que no ha querido ver el reconocimiento de más de dos sexos que se registra en distintas sociedades como los lakota de los cheyenne, los nadl-e de los navajos, los sererr de los pohot de Kenya o los hijra de India, la sociedad pima del sudoeste norteamericano, la mohaver de California o la sociedad azande de África oriental, como afirma José Antonio Nieto (1998).
Además continúa nombrando una serie de figuras institucionalizadas como los bardaches de las distintas sociedades norteamericanas y norteasiáticas, mahu de Tahití, fa´afafine de Samoa, waria de Indonesia, xanith de Omán, washoga de Monbasa, acault de Myammar, bayot-lakin-on de Cebu, kathoey de Tailandia, manang bali de los Iban y los chukchee de Siberia (de ésta cultura se conocen cuatro categorías de género).
El tercer sexo es una categoría que, a veces y a muches, se nos escapa pero no a los xanith de Omán, los inuit, los fakaleiti de Tonga o los pinapinaaine de Nukulaelae que rompen con la dicotomía occidental.

LA TRANSEXUALIDAD EN OTRAS CULTURAS

Hay que tener en cuenta que un único post no daría para hablar de todas las culturas, por ello solo vamos a dar algunos ejemplos que hemos creído representativos por diferentes aspectos, los cuales explicamos a continuación.

Papua Nueva Guinea

Susana Narotzky en “La sexualidad procreadora de las mujeres: representaciones melanesias” (1998) habla de dos pueblos de Papua Nueva Guinea: los hua y los sambia. Ambos casos nos han parecido especialmente llamativos, porque en este trabajo, Narotzky, no solo muestra cómo el género es un constructo cultural no fijo, sino que las relaciones sexuales también lo son. En los hua, el nu, su esencia vital, se transfiere a través del trabajo productivo. Así, las mujeres tienen más nu, y los hombres tienen menos. Como hemos dicho, este nu se transfiere, es decir, una persona no tiene la misma cantidad de nu durante toda su vida: se va perdiendo y se va ganando con transferencias, transformando así la composición sexual. Para los hua, el nu es el que determina el “género”. Una persona con genitales masculinos puede considerarse mujer de tener suficiente cantidad de nu. Para ellos, el género es un continuum, con dos extremos diferenciados, por el que la persona se va moviendo. Ahora, ¿podemos asegurar que el concepto de <<género fluido>> o gender fluid es algo nuevo y caprichoso? Narotzky también nos habla del caso de los sambia, quienes reconocen tres sexos (masculino, femenino y hermafrodita) y creen que todo crecimiento biológico proviene de la ingestión o recepción de semen (1998). Este caso nos ha parecido interesante debido a que, en los sambia, los hombres pasan por cuatro tipos de relaciones sexuales en función de su etapa vital: relación de felación homosexual como receptor, desde la infancia hasta la pubertad; relación de felación homosexual como donador, desde la pubertad hasta su boda; relación bisexual de felación como donador, ya casado con su esposa; y la etapa final de heterosexualidad con relaciones exclusivamente genitales. En los sambia vemos que no solo es el género un constructo sociocultural, como se muestra en los hua, sino que en este caso el paradigma sexual también se antoja un constructo sociocultural, tal y como Narotzky cita en su conclusión: “como conceptos, pues, sexo y género, ambos, son constructos culturales y sociales” (1998).

Las muxhes de México

El término zapoteca de Muxhe, solo existe en Tehuantepec, es con el que denominaban a mujeres que habían nacido con genitales masculinos.
Se las considera el tercer género que está totalmente integrado en la sociedad, contando con el absoluto apoyo de su familia y comunidad desde el primer momento en el que muestran su identidad.
Hemos realizado el visionado del documental #CelebrandoNuestraDiversidad: las muxes de México que podéis ver en https://www.youtube.com/watch?v=Hrkl1O3ByHU en el que se muestra cómo viven en Juchitán de Zaragoza las muxhes.

La comunidad de Juchitán es matriarcal, centrada en la feminidad y la fertilidad, en la importancia de las mujeres y cuando una madre tiene una hija muxhe le da ese pequeño empujón desde el apoyo y el respeto a compartirlo en la comunidad, la madre exige el respeto que su hija merece y el vecindario apoya y anima a la niña y a toda su familia.
Es la madre, orgullosa de tener una hija muxhe, quien le familiariza con otra muxhe que tenga un oficio respetable para la comunidad (estilista, modista, bordadora, tejedora, cocinera…)
En las familias les muxhes se consideran todavía “el mejor de los hijos” y suele ser quien cuida de les progenitores en la vejez, heredando la autoridad moral y económica de la familia al morir la madre o la abuela.

En Juchitán existe una división sexual de trabajo, las mujeres se encargan básicamente del intercambio comercial, los cargos políticos los acaparan los hombres y les muxhes tienen el cometido de transmitir la cultura, el conocimiento y habilidades de sus oficios, ya que desarrollan trabajos exclusivos para muxhes que reavivan la economía y la mantienen vigente. Se les respeta y elogia como parte integral de su cultura.

Antiguamente las muxhes podían formar parejas monógamas con hombre o mujer según desearan y casarse y tener hijes igual que los otros dos géneros, no ocurre lo mismo en la actualidad. Existen dos tipos de muxhes:
Las gunaa: nacen hombre pero se identifican mujer, sienten atracción por hombres y asumen roles femeninos.
Las nguiiu: nacen hombre y sienten atracción por otros hombres.

En el 2004 por primera vez se trasladaron un grupo de muxhes al distrito federal, donde quedaron vulnerables y tuvieron consecuencias en el amor y en la salud, regresando a sus hogares para morir, la mayoría infectadas por VIH, por no haber podido tener otro destino que la prostitución en la gran ciudad.

Destacamos una frase que utilizan en Zapoteco que dice “Todos hemos nacido y todos tenemos derecho a vivir“, esa frase es una máxima a tener en cuenta para elles. Han creado en su municipio una Dirección de políticas públicas para la diversidad sexual para que se respeten los derechos a educación, vivienda y salud sin que se excluya a nadie por su diversidad sexual, así, investigando cuestiones para fortaleces la identidad, para reactivar la economía local y aplicar diferentes criterios en las sucursales bancarias, dicen textualmente “para que nuestras muxhes no tengan que marcharse”.

Las muxhes cuentan con su propia festividad anual, La Vela de las Intrépidas, esta celebración se realiza cada noviembre en Juchitán de Zaragoza.

Dos muxes en La Vela. Fotografía: Maritza Ríos / Secretaría de Cultura CDMX Secretaría de Cultura Ciudad de México – https://www.flickr.com/photos/culturacdmx/27444890083/

Las waria de Indonesia

El país musulmán más del mundo es Indonesia y en allí donde encontramos a las mujeres waria, mujeres transgénero con su propia historia y tradiciones. El término Waria es un acrónimo creado con las palabras indonesias wanita (mujer) y pria (hombre) y la descripción más común es a menudo “el alma de una mujer en el cuerpo de un hombre”.

Tal y como hemos puesto un poco más arriba, para la cultura waria es muy importante la fluidez entre género, cuerpo e identidad personal. Algunas waria se reasignan quirúrgicamente su sexo mientras, otras conservan sus cuerpos masculinos y se expresas o identifican como mujeres. Miguel Covarrubias, un etnólogo español, se sorprendió en 1937 al conocer la comunidad transgénero de Bali (aún no se había acuñado el término).

Pero las warias no son modernas, sus historias se remontan más atrás. Los Bugis en Sulawesi, siempre han numerado cinco géneros: mujeres y hombres cis, mujeres y hombres trans, y genderqueer o no binario, siendo cada uno de los géneros parte integral de una comunidad armoniosa y, a menudo, líderes locales como sacerdotes, chamanes y médiums. 
Cinco géneros de Los Bugis:
1- Oroane (Hombres varoniles)
2- Mmakkunrai (Mujeres femeninas)
3- Calabai (Hombres femeninos)
4- Calalai (Mujeres varoniles)
5- Bissu (Mitad masculina y mitad femenina. Se cree que son mitad seres humanos, mitad deidades, con poderes mágicos y posibilidad de que les posean espíritus. Incluso se dicen que son las primeras criaturas que han aparecido en la Tierra)

Sus vidas a menudo se definen por una lotería de lugares, donde pueden vivir en celebración o condenación. Aunque tienen una influencia social profunda, las warias, desgraciadamente, todavía avergüenzan a las familias de las comunidades menos tolerantes de Indonesia, llegando a ser exiliadas por sus familias y frecuentemente obligadas a prostituirse.

A pesar de los actos de discriminación, las warias no son invisibles en la sociedad y hay iconos como Dorce Gamalama que presenta programas y canta en televisión o Mama Yuli, la primera waria en obtener una maestría en derecho.
Yakarta, Denpasar y Yogyakarta tienen bares y cabarets donde actúan warias que reúnen a multitudes que esperan verlas actuar. Disponen de residencias de ancianes y en 2008, Shinta Ratri, una activista waria que creó la única escuela coránica en el mundo por y para LGBT: la Pondok Pesantren Waria al Fatah. Shinta Ratri afirma, “lo más importante es demostrar que el islam acepta las personas transgénero y que es una religión para toda la humanidad” (Pareggiani, 2018)

Conclusión

No podemos hablar del concepto de transexualidad en las culturas sin añadir el siguiente dato curioso. En el judaísmo se contemplan seis géneros diferentes. A continuación una breve descripción según el rabino Elliot Kukla:

Zachar/זָכָר: término que deriva de la palabra usada para una espada puntiaguda, normalmente referida al falo. Se traduce habitualmente por “hombre/masculino”.
Nekeivah/נְקֵבָה: término que deriva de la palabra usada para una fisura o grieta, que probablemente esté referida a la cavidad vaginal. Se traduce normalmente por “mujer/femenina”.
Androgynos/אַנְדְּרוֹגִינוֹס: una persona con características sexuales tanto “masculinas” como “femeninas”. Hay 149 referencias en la Mishná y en el Talmud (siglos I-VIII); 350 en la Midrash clásica y en códigos legales judíos (siglos II-XVI).
Tumtum/ טֻומְטוּם: una persona cuyas características sexuales no están determinadas o permanecen ocultas. 181 referencias en la Mishná y el Talmud, 335 en el Midrash clásico y en códigos legales judíos.
Ay’lonit/איילונית: una persona identificada como “mujer” al nacer, pero que desarrolla características “masculinas” en la pubertad y no es fértil. 80 definiciones en la Mishná y el Talmud; 40 en la Midrash clásica y en códigos legales judíos.
Saris/סריס: una persona identificada como “hombre” al nacer pero que desarolla características “femeninas” en la pubertad o que carece de pene. Una persona saris puede serlo de manera “natural” (saris hamah) o convertirse en una por interacción divina (saris Adam). 156 referencias en la Mishná y el Talmud; 379 en el Midrash clásico y en códigos legales judíos.
La Mishná describe estas seis categorías entre masculino y femenino, como saris o ailonit (desde una visión no reproductiva) y categorías que se refieren al género ambiguo o determinado, en palabras del rabino Elliot Kukla, el primer rabino transgénero en ser ordenado en 2006 en Los Campus de Ángeles “No creo que haya sido un accidente que me descubrí como trans al mismo tiempo que me ordenaba”.

Elliot Kukla (Artículo “More than just male and female: The six genders in classical judaism“)

A medida que hemos ido revisando la literatura para ir haciendo este post, hemos ido encontrando que el género es claramente un constructo sociocultural, y que se expresa de diferentes modos en función de la cultura de estudio. Esto es crucial, porque nos muestra que esa concepción occidental, evolucionista, de que la cultura última, es decir, el desarrollo al que tienden todas las culturas, es la nuestra, es erróneo. Por ejemplo, algo tan inherente en nuestra sociedad es la <<edad del pavo>>, ese periodo adolescente de rebeldía, oscilando entre el romanticismo y lo emo, Margaret Mead en su “Adolescencia, sexo y cultura en Samoa” demostró que dicha etapa rebelde de la adolescencia no se daba en otras culturas, ergo no era atribuible a todos los seres humanos, sino algo cultural de la sociedad occidental. La Antropología lleva décadas desmontando estas creencias y demostrando que hay que mirar más allá, y partir de intentar comprender al otro, y, por supuesto, no juzgar a nadie sin conocer sus contextos.

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Referencias

  • «El tráfico de mujeres: Notas sobre la «economía política» del sexo», Nueva antropología, Vol.VIII, nº30, México 1986-entre otras colecciones-(Publicación original: «The Traffic in Women: Notes on the ‘Political Economy’ of Sex», in Rayna Reiter, ed., Toward an Anthropology of Women, New York, Monthly Review Press(1975); también reeditado en «Second Wave: A Feminist Reader» y en otras colecciones.)
  • Narotzky, Susana. (1998). La sexualidad procreadora de las mujeres: representaciones melanesias. ENDOXA. 1. 10.5944/endoxa.10.1998.4915.
  • es.wikipedia.org/wiki/intersexualidad_en_la_historia
  • https://theculturetrip.com/asia/indonesia/articles/waria-lives-indonesias-transgender-comunity/ Waria: The Lives of Indonesia’s Transgender Women
  • Pareggiani, R. (29 de 01 de 2018). https://elpais.com/elpais/2018/01/26/album/1516987040_500979.html#foto_gal_11
  • https://forward.com/news/180226/for-elliot-kukla-gender-transition-and-ordination/
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#LeyTrans, una visión antropológica

Yana Paskova – Getty Images

Bueno, habíamos hablado que no íbamos a meternos en camisa de once varas, pero una cosa llevó a la otra y aquí estamos. Hoy os vamos a hablar del borrador de la llamada Ley Trans, desde una perspectiva antropológica.

Pensaréis, ¿van unas mindundis a hablar en nombre de la Antropología? No, no podemos hablar en nombre de nadie, pero sí vamos a exponer aquí diferentes visiones dentro del campo.

La Antropología no es una disciplina que mire únicamente al pasado, que estudie pueblos ‘exóticos'[1]Con <<exóticos>> queremos decir ajenos a las normas culturales de la sociedad occidental. e intente reconstruir nuestra historia. La Antropología tiene mucho que decir sobre el presente, y mucho que aportar al futuro.

Antropología y estudios trans, primeros pasos

Los estudios trans, o la investigación sobre las experiencias, identidades y prácticas de las comunidades de práctica transgénero, transexual, trans o de género no binario, es un área incipiente de la Antropología. Sí que ha habido estudios anteriores, pero generalmente las antropólogas que se dedicaban a ello no lo hacían en el contexto de nuestra sociedad occidental, y se enfocaban en las prácticas o identidades sexuales no heteronormativas (Adiv, 2019).

El problema de las investigaciones anteriores, tanto en Antropología como en otras áreas, es que no reflejaban necesariamente las palabras, o las propias experiencias de las personas que estudiaban, sino que, desde una visión etnocéntrica y cisheteronormativa de los investigadores, proyectaban sus opiniones y conclusiones, y además, la mayoría de las personas que han realizado estudios sobre lo trans no eran miembros de las comunidades que representaban.

Es por ello que para los últimos estudios que encontramos en la literatura sobre el colectivo LGBTQI+, y en concreto, sobre lo trans, se basan en textos interdisciplinarios.

A continuación, y tras una lectura del borrado de la Ley Trans, estos son los puntos principales que hemos considerado que abordan temas fundamentales.

Ley Trans, puntos principales

1. Definiciones.
Identidad de género o sexual: la vivencia interna e individual del género tal y como cada persona la siente y autodefine, pudiendo o no corresponder con el sexo asignado al nacer.
Persona trans: toda aquella persona cuya identidad de género no se corresponde con el sexo asignado al nacer.
Medidas especiales o de acción positiva: las diferencias de trato orientadas a prevenir, eliminar y, en su caso, compensar cualquier forma de discriminación en su dimensión colectiva o social. Tales medidas serán aplicables en tanto subsistan las situaciones de discriminación que las justifican y habrán de ser razonables y proporcionadas en relación con los medios para su desarrollo y los objetivos que persigan.
Expresión de género: la manifestación que cada persona hace de su identidad de género.
Transfobia: toda actitud, conducta o discurso de rechazo, repudio, prejuicio, discriminación o intolerancia hacia las personas trans por el hecho de serlo, o ser percibidas como tales
(Artículo 4)

2. Menores de edad.
“Toda persona de nacionalidad española, mayor de dieciséis años y con capacidad suficiente, podrá solicitar por sí misma la rectificación de la mención registral del sexo”. También se brindará especial atención al ámbito escolar “ha de protegerse la intimidad y dignidad de la persona transexual, y evitar que se vea sometida a situaciones humillantes, de modo que cuando tenga que identificarse en ámbitos como el escolar (…) permitiendo que sea la persona transexual quien decida sobre el conocimiento que los demás puedan tener de esa circunstancia, minimizando de este modo que pueda ser víctima de reacciones hostiles en su entorno” además regula el derecho del alumne a “exteriorizar su identidad de género y a utilizar libremente el nombre que hayan elegido”.
(Artículo 9)

3. Cambio en el Registro civil.
“La solicitud de rectificación registral de la mención de sexo no precisa de más requisitos que la declaración expresa” de la persona, indica el texto. Y añade: “El ejercicio de este derecho en ningún caso podrá estar condicionado a la previa exhibición de informe médico o psicológico alguno, ni la previa modificación de la apariencia o función corporal de la persona a través de procedimientos médicos, quirúrgicos o de otra índole, sin perjuicio del derecho de la persona interesada a hacer uso de tales medios”.
(Artículo 12)

4. Personas no binarias.
“El Ministerio del Interior adoptará las medidas necesarias para que los documentos oficiales de identificación puedan omitir, a petición de la persona interesada, la mención relativa al sexo”
(Artículo 13)

5. Ley Integral contra la Violencia de Género.
“La rectificación de la mención registral relativa al sexo y, en su caso, el cambio de nombre, no alterarán la titularidad de los derechos y obligaciones jurídicas que pudieran corresponder a la persona con anterioridad a la inscripción del cambio registral, en particular a efectos de lo establecido en la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género”
(Artículo 14)

6. Personas extranjeras.
“Las personas extranjeras con residencia legal en España que no pudieren o no hubieren rectificado la mención registral relativa al sexo o el cambio de nombre en su país de origen y que acrediten la notoriedad, bien de la imposibilidad legal o de hecho de llevarlo a efecto, bien de que ello signifique riesgo para su propia vida o integridad”. Podrán también rectificar la mención del sexo, cambiar de nombre en la tarjeta de residencia y en el permiso de trabajo.
(Artículo 18)

7. Despatologización.
“El derecho a la identidad de género libremente manifestada”. Actualmente se les somete a consultas psiquiátricas y psicológicas para certificar una “disforia de género” y se les obliga a estar dos años en hormonación para cambiar el registro.
(Artículo 25)

8. Ámbito sanitario.
“El Sistema Nacional de Salud incluirá la asistencia sanitaria necesaria para el tratamiento hormonal, terapia de voz, cirugías genitales, mamoplastias, mastectomías y material protésico en la cartera de servicios comunes en las condiciones que se establezcan. Dicha asistencia sanitaria incluirá el acompañamiento en todos los aspectos de la salud física y mental de la persona”.
(Artículo 27)
“Las personas trans con capacidad de gestar podrán ser receptoras o usuarias de las técnicas de reproducción humana asistida en los términos previstos en la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida”
(Artículo 29)

9. Terapias de conversión.
“Se prohíbe el uso de terapias aversivas y de cualquier otro procedimiento que suponga un intento de conversión, anulación o supresión de la identidad de género, o que estén basados en la suposición de que cualquier identidad de género es consecuencia de enfermedad o trastorno”.
(Artículo 26)

10. Deporte.
“(…) Sin que puedan realizarse pruebas dirigidas a la verificación del sexo”
(Artículo 39)

Qué NO dice la Ley Trans

Antes de seguir, y aprovechando que ya hemos indicado lo que sí dice, vamos a listar lo que NO dice:

  • Los hombres condenados o en proceso judicial podrán cambiarse de género para ingresar en prisiones de mujeres.
    Artículo 38. (…) El reconocimiento de la identidad de género solicitada no implicará el de una nueva identidad jurídica en el interior o el exterior de los centros ni supondrá, en su caso, cambio en su clasificación penitenciaria(…)
  • Se va a obligar a menores a tomar hormonas para cambiar su género.
    Artículo 27. (…) Se informará a la persona menor y a sus representantes legales sobre la posibilidad de posponer o reducir la medicación, respetándose en todo caso la decisión de la persona interesada.
    -En concreto, lo que se hace es que ya no haga falta un tratamiento tan agresivo para poder reconocer su identidad-
  • Los hombres podrán inscribirse en categorías femeninas alegando que se sienten mujeres.
    Artículos 38 y 39 -ya mencionados-
  • Se borra a las mujeres.
    Disposición final tercera: Se añade una Disposición Adicional séptima a la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida, en los siguientes términos:
    «Las referencias hechas a la mujer en esta ley deben extenderse a las personas trans con capacidad para gestar.
    Las referencias hechas al marido deben entenderse hechas al cónyuge no gestante.»

    -No, en ningún punto de la Ley se borra a las mujeres, sino que se reconoce la identidad de otras mujeres-

Las herramientas para luchar contra el fraude de ley existen, y serán utilizadas para evitarlo.

Antropología y LeyTrans

Ya hemos visto cuáles son los puntos principales de la denominada LeyTrans. Ahora vamos a dar una visión antropológica de esta. Como primer paso, vamos a recurrir a la Declaración de Ética de la American Anthropological Association (AAA, 2012):

Entre nuestros objetivos están la difusión del conocimiento antropológico y su uso para resolver problemas humanos.

American Anthropological Association, 2012.

La transfobia, como otros tipos de discurso de odio, son de hecho, un problema humano, en los que la visión antropológica tiene mucho que aportar.

Para resolver esta cuestión, vamos a tomar la perspectiva de la Antropología de los Derechos Humanos. Pero primero, vamos a poner contexto.

Contexto

Documentándonos para poder realizar esta publicación hemos encontrado este vídeo, del canal de nuestra universidad, titulado TRANS*. Diversidad de identidades y roles de género publicado en el año 2017 en cuya descripción aparece el siguiente texto:

La transexualidad es una de las características de todos los grupos humanos, en todas las culturas del mundo y en cualquier época. Se trata de una cuestión de identidad, un sentimiento interno, individual, sobre el género que uno posee y que no depende de categorizaciones externas o asignaciones que los demás realicen sobre uno mismo.”

Intervención sobre la fotografía José Luis Mejías. Cortesía del autor.
Fotografía de José Luis Mejías. Imagen de la exposición

En el documental se pueden observar tres partes diferenciadas:
La primera, a cargo de Andrés Gutiérrez Usillos comisario de la exposición “Trans*. Diversidad de identidades y roles de género” que estuvo temporalmente en el Museo de América, ofrece una mirada antropológica a través de la historia, en diferentes épocas y lugares que muestra la presencia de personas transgénero en culturas de todo el mundo.
La transexualidad es parte del ser humano, no es de una época o de un lugar.
En la tradición grecolatina, por ejemplo, se contemplaba y toleraba su existencia (Mito de Castalia, Hermafrodito) y será a partir de la cristianización de Europa cuando se considere intolerable y se persiga.

Tienen representaciones de mujeres trans indígenas de Norteamérica (tradicionalmente berdaches), muxes de Oaxaca, tidawinas de Venezuela, retratos como el de Catalina de Erauso (o la Monja Alférez), vírgenes juradas en los Balcanes, y otros ejemplos.

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Retrato de “La monja Alferez”. Después de que el rey Felipe IV le ascendiera a alferez y reconociera su cambio de identidad marchó a Italia, donde se entrevistó con el papa Urbano VIII, quien le concedió permiso para seguir vistiendo y firmando como hombre.

Se constata a través de crónicas que en muchas culturas las personas trans estaban vinculadas al sacerdocio: personas que transitaban entre los mundos, como transitaban entre los géneros.

Andrés Gutiérrez comenta la crónica que recogió Pedro Cieza de León sobre la historia que le contó el fraile Domingo de Santo Tomas “Cada templo o adoratorio primario tienen uno o dos hombres, o más, de acuerdo al ídolo. Han sido vestidos como mujeres desde que eran niños pequeños, y hablan como tales; y en su trato, ropas y en todo lo demás ellos imitan a las mujeres. Estos hombres participan en uniones carnales como un signo de santidad y religión, durante sus fiestas y días santos, especialmente con los señores y otras autoridades”. Como queda reflejado no solo eran venerados y aceptados sino que dentro de sus funciones ceremoniales, se incluía mantener relaciones sexuales con hombres.

En una segunda parte en el vídeo, Raquel Osborne Verdugo profesora de Sociología en la UNED aborda otra realidad de las personas transexuales y es la obligación de emigrar hacia entornos más tolerantes con su condición. Introduce una visión contemporánea y reflexiona sobre la situación favorable de España para los derechos LGBTQI+ a partir de los años 2000 y finaliza el vídeo con fragmentos del Proyecto Transmigrantes que se realiza en torno al desplazamiento o la migración producida por la transfobia. Cuyos protagonistas migrantes latinoamericanes residen en España.

Trans, Antropología y Derechos Humanos

Ya hemos nombrado los puntos principales y hemos aclarado que queremos centrarnos en analizarlos, con mirada antropológica. Hemos expuesto también, que lo trans es inherente en el ser humano, no es algo nuevo, de una época o lugar.

Esto es muy importante, porque uno de los pilares de la Antropología es comprender que estamos sesgados por nuestro contexto, lo que comúnmente llamamos etnocentrismo.

Nuestras ideas etnocéntricas, nuestros prejuicios, son las que nos llevan a decir que las sociedades cazadoras-recolectoras son “primitivas”, que las relaciones homosexuales son “antinaturales”, o que la gente de zonas rurales son “catetos” o “garrulos”.

No podíamos no poner aquí uno de nuestros memes.

El relativismo cultural nos enseño que ninguna cultura era mejor que otra, y que no se debía juzgar una cultura desde el exterior. Esto se puede extrapolar al borrador de la #LeyTrans, y la discusión generada por personas cis que critican el sentir y la identidad, desde el etnocentrismo, de las personas trans.

Nosotras, como ya avanzábamos en la introducción, no vamos a hablar por nadie. No tenemos derecho, ni pretendemos tenerlo, de abanderar la causa Trans, ni apropiárnosla. Sólo vamos a comentar, desde los Derechos Humanos, el borrador de la ley.

Empecemos con el Artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 1 (UNGA, 1948)

Ninguno de los artículos redactados en el borrador de la Ley Trans contradice este primer y fundamental derecho.

Ahora el artículo 2

Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Artículo 2 (UNGA, 1948)

El Artículo 18 del borrador de la Ley Trans está relacionado con este.

Seguimos con el 3

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 3 (UNGA, 1948)

El Artículo 4 del borrador de la Ley Trans se encarga no sólo de definir términos sino, además, especificar como medidas especiales o de acción positiva para “prevenir, eliminar y, en su caso, compensar cualquier forma de discriminación en su dimensión colectiva o social”, evidenciando la relación con este derecho.

Ahora el 5

Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o
degradantes.

Artículo 5 (UNGA, 1948)

El Artículo 26 del borrador de la Ley Trans prohíbe el uso de terapias y procedimientos, haciendo respetar este derecho de obligado cumplimiento.

Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 7 (UNGA, 1948)

El Artículo 9 del borrador de la Ley Trans refuerza este derecho. Sin embargo, demos un paso más porque les menores de edad tienen sus propios derechos siendo de obligado cumplimiento “El derecho a tener una protección especial“.
Cabe destacar también:

El derecho del niñe a la identidad
Desde el momento de su nacimiento, toda persona tiene derecho a obtener una identidad. La identidad incluye el nombre, el apellido, la fecha de nacimiento, el sexo y la nacionalidad. Es la prueba de la existencia de una persona como parte de una sociedad, como individuo que forma parte de un todo; es lo que la caracteriza y la diferencia de las demás.

Celebramos que la justicia holandesa haya decidido actualizar el registro civil para que incluya a hombres, mujeres e intersexuales desde el año 2018.

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación.
Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 12 (UNGA, 1948)

El Artículo 39 del borrador de la Ley Trans “Respeto al derecho a la identidad de género en las prácticas deportivas” ratifica este derecho a la intimidad.

Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

Artículo 22 (UNGA, 1948)

Los Artículos 27 y 29 del borrador de la Ley Trans que hemos mencionado están avalando este derecho asegurando la asistencia sanitaria necesaria para la transición y las técnicas necesarias de reproducción humana asistida.

Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que
confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

Artículo 30 (UNGA, 1948)

Vale, sí, lo sabemos: mucho texto. Aviso: aún no hemos terminado.

Ahora, vamos a ver qué dice al respecto la Constitución Española:

1. La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.

2. Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España.

Artículo 10 (CE 1978)

1. Los extranjeros gozarán en España de las libertades públicas que garantiza el presente Título en los términos que establezcan los tratados y la ley.

Artículo 13 (CE 1978)

Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes

Artículo 15 (CE 1978)

1. Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.

Artículo 18 (CE 1978)

TL;DR y Conclusión

Yana Paskova – New York Times – Redux

Sí, la foto ya es un poco spoiler; pero dejadnos explicarnos.

Como estudiantes de Antropología (del griego ἄνθρωπος ánthrōpos, «humano», y λόγος, logos, «conocimiento») abrazamos el relativismo cultural que es una corriente de pensamiento que consiste en entender las bases culturales distintas a las nuestras para ponernos en el lugar del otre, como estudiantes de Antropología estamos aprendiendo a observar el mundo a través de una lente abierta con la que tenemos que mirar sin juzgar, entender y comprender sin cuestionar y sobre todo aceptar desde el más profundo respeto y máxima tolerancia.

Nuestro trabajo se debe al código deontológico publicado por ASAEE y al Statement on Ethics te la AAA, así como a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Desde esa perspectiva hemos analizado el borrador de la Ley Trans, sacando los puntos principales, exponiendo otros casos, otras culturas, para mostrar que no son casos aislados, nuevos, ni mucho menos marginales, y hemos relacionado el borrador con los DDHH, con los que comulga.

Exponer a otras personas públicamente, vejarlas, privarlas de identidad, sí atenta contra sus derechos y libertades individuales. Es fundamental tener una opinión informada antes de juzgar, y sobre todo, dictar sentencia sobre el resto de personas.

Los argumentos en contra de esta Ley son similares a los argumentos en contra del matrimonio igualitario, del voto de la mujer, o de otros cambios sociales que han beneficiado a la igualdad. Estos argumentos se basan en el desconocimiento, y es donde la mirada antropológica puede aportar mucho para entenderlos.

Queremos escuchar las diferentes voces del mundo, sin importar la identidad de quienes procedan. Los derechos Trans, son Derechos Humanos.

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Referencias

  • AAA. (2012) Statement on Ethics: Principles of Professional Responisbilities. Arlington, American Anthropological Association.
  • Adiv Edelman, Elijah. (2019). Trans Studies in Anthropology. doi: 10.1093/obo/9780199766567-0203
  • Borrador LEY PARA LA IGUALDAD REAL Y EFECTIVA DE LAS PERSONAS TRANS. https://www.ecestaticos.com/file/86667850c66cb08a3c5f3692c868f12d/1612395277-2021-02-02_borrador-ley-trans.pdf
  • Constitución Española. Boletín Oficial del Estado, 29 de diciembre de 1978, núm. 311, pp. 29313 a 29424  
  • TRANS*. Diversidad de identidades y roles de género https://www.youtube.com/watch?v=GPQwBslSVOc&ab_channel=UNED
  • UN General Assembly (1948), Universal Declaration of Human Rights, 10 December, 217 A (III), available at: https://www.refworld.org/docid/3ae6b3712c.html [accessed 12 February 2021]
  • http://www.culturaydeporte.gob.es/cultura/museos/destacados/2017/trans-diversidad-roles-genero.html
  • http://www.culturaydeporte.gob.es/museodeamerica/eu/actividades2/programa-de-actividades-trans-/trans-migrantes.html

Notas al pie

Notas al pie
1 Con <<exóticos>> queremos decir ajenos a las normas culturales de la sociedad occidental.
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¿Es el beso universal?

Niña, Madre, Hija, Mamá, Personas, Familia, Mujeres
Besar es una de las mejores maneras de compartir sentimientos entre dos seres. Es un acto incomparable a cualquier otra forma de expresión de cariño. El beso tiene su lenguaje propio que nos brinda la oportunidad de expresar nuestros sentimientos más profundos. Es algo sensual, supremo, que envía señales directamente a la región límbica de nuestro cerebro donde se originan sentimientos como la pasión, el amor y la lujuria. Besar nos transmite el olor, el sabor, la calidez y el tacto de la otra persona
Señala el doctor Vaughn M. Bryant, del Departamento de Antropología de la Universidad de Texas.

Todas las personas sabemos qué es un beso pero, ¿estás segura de que esta afirmación es universal? Si bien el otro día discutíamos aquí sobre si los cereales con leche son sopa, hoy nos centraremos en dar respuesta a la pregunta: ¿es el beso universal?

Según la Real Academia de la Lengua Española BESAR, entre otras acepciones, significa lo siguiente:

Besar (Del lat. Basiāre)

  1. 1.tr. Tocar u oprimir con un movimiento de labios a alguien o algo como expresión de amor, deseo o reverencia, o como saludo.
  2. tr. Hacer el ademán de besar a alguien o algo, sin llegar a tocarlos con los labios.

Numerosos filósofos y escritores han dedicado gran parte de sus reflexiones al tacto, y a la piel. Para la acción de besar es necesario el sentido del tacto, que se entremezcla con otros sentidos, gusto, olfato, oído y vista, aunque en la mayoría de los besos pasionales la vista queda relegada al cerrar los ojos. Es precisamente el tacto el que más importancia cobra al besar y sentir con nuestros labios a la persona deseada.

A finales del siglo XVI Francesco Patrizi escribió la única obra de filosofía exclusivamente dedicada al beso, Delfino o del beso (1577) con un meticuloso análisis de la sensación de placer que produce el beso erótico. Pero sólo estaba interesado por el beso heterosexual, el beso de Paolo y Francesca, de Lancelot y Ginebra, de Romeo y Julieta.

Es necesario diferenciar este último beso, el erótico, pues en él interviene un diálogo entre lenguas, aunque no existan las palabras.

Para el resto de los besos, también con el tacto como protagonista, que discurren de una manera más casual y fraternal no tendremos en cuenta el deseo. El beso ha sido el saludo habitual en diversas épocas y culturas, incluso sin utilizar los labios, como es el caso de “el beso de nariz o esquimal” o la unión de frentes.

¿El beso es biológico o cultural? Como dice Vaughn M. Bryant “besar no es un fenómeno cultural universal”

Ya en el año 2600 a.e gustaba mostrar besos como se puede observar en la ilustración de la pintura Los manicuros del faraón Nyuserra en la mastaba de la necrópolis de Saqqara.

L'ARMARI OBERT: LOS MANICUROS DEL FARAON: UNIDOS EN LA VIDA Y EN LA MUERTE
Ilustración I. Los manicuros del Faraón 2600 a.e

En cada libro, ensayo, clase o conferencia sobre Antropología que he podido disfrutar, siempre se nos ha dejado claro que la cultura no es algo que se adquiera o pueda comprar, la cultura nace desde y hacia nosotras, la cultura no se posee, ya que todas las humanas somos agentes de cultura, por lo tanto, el beso, como acción humana que es, podrá tener diferentes interpretaciones o definiciones culturales dependiendo de quién esté definiéndolo.

(Benditas clases del profesor Ángel Díaz de Rada de la UNED)

El beso en España tiene hasta canción, forma parte de nuestra cultura, vemos bien besarnos delante de otras personas, besamos a personas desconocidas cuando nos las presentan, besamos al saludarnos y besamos al despedirnos (véase desde un punto de vista pre-Covid19)

El beso en España, Manolo Escobar (1966)
La española cuando besa
Es que besa de verdad
Y a ninguna le interesa besar con frivolidad

El beso, el beso, el beso en España
Lo lleva la hembra muy dentro del alma
Le puede dar usted un beso en la mano
O puede darle un beso de hermano
Así la besará cuanto quiera
Pero un beso de amor
No se lo da a cualquiera

Dice la canción: la española cuando besa es que besa de verdad, supongo y espero que no solo ocurra con la española, sino que cuando una persona bese lo haga porque le apetezca.

También dice: lo lleva la hembra muy dentro del alma, le puede dar usted un beso en la mano o puede darle un beso de hermano, parece que es algo común y popular el diferenciar los besos románticos de los fraternales, dejamos un par de preguntas en el aire ¿se le da un beso en la mano igual a una amiga, a una hermana o a una pretendiente sexual? (oh, qué chorprecha, ¡pues va a ser que no!) ¿Y en una cultura en la que no se admiten besos también son capaces de diferenciarlos? Que el beso no se considere un fenómeno cultural universal no significa que no seamos competentes a la hora de reconocer conductas amorosas y/o sexuales.

Somos capaces de reconocer un beso previamente al beso, a través del lenguaje no verbal reconocemos “una mirada de anticipación que entienden todos los que alguna vez besaron en la boca y fueron besados” (Mántaras, 2020).

Pero igual que en España tenemos muy presente el besarnos (gracias a las personas árabes que nos trajeron la costumbre) en otras partes no está aceptado, viaja mentalmente a Baréin (donde está prohibido) y dime si te encajaría ver un beso apasionado como el que podría ver bajo la Torre Eiffel o frente a la Plaza Mayor, con o sin café con leche (pero que quede claro que las madrileñas no nos vamos abrazando en el metro).

Existen muchos tipos de besos, o realmente solo uno, pero en diferentes partes: mano, mejilla, frente, pelo, lanzados, en los labios, en la piel dolorida por un golpe o coscorrón, en la barriga o en otras zonas menos visibles.

Al igual que existen muchas connotaciones: amistosos, familiares, de compromiso, románticos, sexuales, incluso falsos (no te lo perdonaré jamás, Judas, jamás)…

Conjuntamente, aparte de tipos y connotaciones (culturales) algunas antropólogas evolucionistas sostienen que puede ser un mecanismo adaptativo al que se llegó para probar rápidamente la salud y la compatibilidad genética de una pareja sexual potencial, ya que no solo tienen componentes subjetivos y culturales, sino que también dispone de componentes objetivos y fisiológicos, un beso crea una tormenta química en la que intervienen 32 elementos anatómicos.

Aunque parece existir un predominio de lo cultural frente a lo instintivo, también este último factor tiene gran importancia en el acto de besar (…) Nuestros ancestros aprendieron a detectar el color rojo más fácilmente para ubicar frutos maduros esenciales en su supervivencia. (…) Muchas culturas antiguas destacaron los labios de las personas con tonalidad roja. Esto sugiere que establecieron una asociación entre los labios y un factor de supervivencia. (…) Apoyada la tesis instintiva” (Sánchez Cuevas, 2017)

Un equipo dirigido por el antropólogo William Jankowiak de la UNLV fue el primero en cuantificar la universalidad del beso romántico-sexual a través de un estudio transcultural. En él se demostró que los besos románticos y sexuales no son un comportamiento humano universal. Definieron los besos románticos y sexuales como “contacto de labios con labios intencionado, más enfocado y potencialmente más prolongado” y obtuvieron los siguientes resultados:

Ilustración 2. Resultados de la investigación

Como se puede observar, este tipo de besos está menos presente en las culturas y de manera significativa está relacionado con la complejidad de las sociedades.

Continuando con la definición cultural y emocional del beso voy a mencionar a Marcel Danesi, profesor de semiótica y antropología lingüística en la Universidad de Toronto quien “lejos de considerarlo como una huella evolutiva impresa en la genética humana, sostiene que es el resultado de una serie de eventos culturales: la necesidad de amor es universal pero la acción de amar es cultural-específica”. Este antropólogo es el autor de The history of the Kiss (2013), una investigación sobre el beso y su significado en diferentes culturas y momentos a lo largo de la historia.

Diversas culturas se saludan con besos, en España, Grecia e Italia con dos, mientras que aquí lo hacemos de mejilla derecha a mejilla izquierda en el hogar de nuestros vecinos italianos lo hacen a la inversa, de izquierda a derecha, además entre dos hombres griegos también se verá ese saludo, acción que los “machos ibéricos” españoles preferirán sustituir por un apretón de manos, que es “de hombres”.

Tampoco te sorprenderá saber que los antiguos romanos, se saludaban también con besos, además indicando con ellos su estatus social: besando diferentes partes del cuerpo del emperador pudiendo ir desde la mejilla a los pies.

Los besos forman parte de nuestro día a día, no solo interactuando con otras personas sino también con mascotas, objetos o incluso imágenes. Te parecerá habitual ver a una cristiana devota besando una estampita o un crucifijo, o a una persona besando una fotografía de un ser querido ausente (no descartamos la posibilidad de ver a algunas estudiantes de antropología besando un manga de Naruto o una agenda de conejitos nueva… no quiero señalar a nadie en concreto…).

Las diferencias culturales a la hora de besar son grandes y podemos incluso encontrarlas en un mismo país.

Como ocurre en Francia, donde la cantidad de besos puede variar de uno a cuatro, según en la provincia en la que te encuentres.

Puede observar en esta imagen publicada en Le Parisien, un periódico regional francés esas variaciones.

Ilustración 3. Mapa de Francia con los besos que dan al saludarse (Periódico Le Parisien)

Una vez que ya sabemos qué es un beso y que está directamente relacionado con la cultura podemos decir rotundamente que no, el beso no es universal.

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Por qué los cereales con leche no son una sopa

Podrá parecer obvio que los cereales con leche no son una sopa, pero, ¿qué es una sopa? Vamos a comenzar dando la definición de la RAE de sopa:

Definición de “sopa” de la RAE

Como veis, la sopa es un plato compuesto de un caldo y uno o más ingredientes sólidos cocidos en él. ¿Fácil no? Siguiendo la primera acepción podríamos indicar que los cereales con leche son un tipo de sopa. Pero, a muy pocas personas nos encajará ese concepto dentro de la categoría de sopa.

Hoy os vamos a hablar de cómo asociamos las categorías, y por qué no aceptamos pulpo como animal de compañía.

Prejuicio lingüístico

Este es un tema debatido por la psicolingüística y la lingüística cognitiva: cómo tenemos unos modelos o prototipos asociados a cada categoría y cómo por la comparación decidimos si ese elemento pertenece o no a la categoría.

Hamburgesa VVQ del Irish Temple en Madrid

A primera vista, la foto anterior la encuadraríamos en la categoría de “hamburguesa” y no en la de “plato vegetal” pese a ser, en este caso, una hamburguesa completamente vegana. Aquí podríamos ampliar el debate a si una hamburguesa vegana debe considerarse hamburguesa, pero, ¿a que seguro que no habíais tenido dudas de que era una hamburguesa hasta que hemos mencionado que es vegana?

Los seres humanos tendemos a tener un prejuicio lingüístico en cuanto a lo que pertenece a una categoría o no, a través de esos prototipos. De este concepto de categorización surgen varios de los problemas de discriminación actuales como “que se casen si quieren pero no lo llamen matrimonio” o el tan conocido “no te lo perdonaré jamás, Carmena”.

La teoría de prototipos y la categorización

Esta cuestión lingüística se explica de la siguiente forma: al comparar categorías de acción como “comer” o “beber” con categorías de objetos relacionadas como “gazpacho”, “sopa” o “caldo”, vemos que hay un gran solapamiento entre las respectivas listas de atributos. Solemos relacionar la acción de comer con alimentos masticables y la acción de beber sólo con líquidos que pueden acompañar a alimentos o tomarse solos. En el caso de Gazpacho hay personas que lo consideran como un plato más que conforma la comida/cena y otras como una bebida para tomar en cualquier momento del día. ¿Los cereales con leche los comes o los bebes? ¿Y la leche con cereales? Y además, ¿el gazpacho es una sopa?

Hicimos una breve encuesta por Twitter y obtuvimos este resultado:

Acudiendo de nuevo a la RAE encontramos que en su propia definición (os prometemos que el subrayado no lo hemos puesto nosotras) tildan el gazpacho como “sopa fría”, cuando muchas de vosotras pensáis que no. Os vamos a explicar cómo funciona nuestro razonamiento a la hora de decidir qué elementos pertenecen a unas categorías o no.

Definición de “gazpacho” de la RAE

La teoría de prototipos pretende ofrecer un modelo de categorización. Los elementos se organizan dentro de sus categorías por rasgos y relaciones de semejanza (“familia”), y se distribuyen en tres niveles.

  • El nivel básico es el que tiene más miembros, y éstos son más significativos; es el nivel central de la categorización. Ejemplo: Cena.
  • El nivel superordinado incluye miembros mucho más generales, pero utiliza los mismos rasgos que el nivel básico. Ejemplo: Sopa.
  • El nivel subordinado no puede agregar muchas características al nivel básico Ejemplos: Ramen, sopa de letras, o cereales con leche.

Para comprender mejor la teoría de prototipos te proponemos la siguiente prueba:

1. Dibuja una cena (nivel superordinado) puedes dibujar cualquier cosa que se te ocurra, incluso podrías acertar (o no) a dibujar lo que queremos que dibujes.

2. Dibuja un cuenco de cereales (nivel básico) puedes dibujar los que te apetezcan incluso con o sin leche, este nivel te ha dado la pista exacta de lo que queremos que dibujes.

3. Dibuja unos cereales de colores (nivel subordinado) flotando en un cuenco de leche. Este nivel te ha dado más características sobre el nivel básico.

Los cereales con leche se acaban de convertir en tu cena pero, volviendo al tema inicial, ¿por qué los cereales con leche no son una sopa?

Nuestro bol de sopa

Los cereales y la sopa

Bueno, no vamos a negar que los cereales pueden echarse a una sopa al igual que la piña a la pizza, y que siendo estrictos si te gustan los cereales con la leche en temperatura comunión de Charmander, se acercarían en extremo a la definición de sopa. Pero, la teoría de prototipos también nos lleva a la diferenciación.

En ese caso, los elementos que se alejen de nuestro prototipo para cada categoría, los discriminaremos (ya hemos visto que al ser humano le gusta discriminar) y no los consideraremos un elemento subordinado de la categoría superordinada. Es decir, como nuestro bol de cereales se parece tanto al concepto general de sopa como una bicicleta a un brócoli, no lo consideramos sopa.

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